viernes, 14 de noviembre de 2008


MUJER DE LUJO

No me pidas cosas, ni me lo prometas hoy me siento sola aùn en compañia. Estos caramelos ya no me alimentan como lo hacían. Me voy a caminar por ahì la noche me entiende más, las nubes me entienden más. Si pudiera erizarte la piel con mi voz, contenta lo haría. Si pudiera abrazarte con mi canción, contenta lo haría. ¡Vamos!, ¡cambiemos las cosas de una vez por todas!

En el cielo hay un volcán que no estalla solo y el infierno es cada vez que miro tus ojos. Véngo de la calle de la vida, voy dejando en cada esquina lo que soy; Ya no creo en lo que dice el hombre, ya no creo en nada, ya no creo en vos. En el cielo hay un volcán que no estalla solo y el infierno es cada vez que miro tus ojos. Vengo recogiendo lo que queda, vengo de la tierra, vengo del sudor. Hermano, padre y Dios de lo profundo Apaga esta hoguera, apágala por dios. En el cielo hay un volcán que no estalla solo y el infierno es cada vez que miro tus ojos.-